Los orígenes de la actual Hermandad de la Curia se remontan a la cofradía fundada en 1725 bajo la advocación de Nuestra Señora de los Dolores en el Paso del Prendimiento que tenía su sede en el Convento de Santo Domingo. Esta cofradía llegó a tener su propia procesión el Miércoles Santo y fue reorganizada en 1874 por el Colegio de Abogados y Procuradores de Lorca.
Tras la Guerra Civil, con la reanudación de las procesiones lorquinas en 1940, la Hermandad de la Curia ya había dejado la presidencia del Miércoles Santo desde 1932. A partir de ese momento, asumió el lugar de los “negros servitas” en la procesión del Domingo de Ramos, pasando a presidirla. La sede se trasladó a la parroquia de San Mateo, desde donde partía la procesión cada Domingo de Ramos.
Debido a la destrucción de las imágenes de sus titulares durante los primeros meses de la Guerra Civil, la hermandad adoptó una nueva advocación bajo la Santísima Virgen de la Soledad, representada en la piadosa imagen esculpida por José Sánchez Lozano.
Entre sus responsabilidades, la hermandad presidía las reuniones anuales entre las cofradías lorquinas, que se celebraban cada Miércoles de Ceniza en la sacristía de la capilla del Rosario para decidir si las procesiones saldrían a la calle.
En 1977, la Hermandad de la Curia, Paso Negro, trasladó su sede a la colegiata de San Patricio, desde donde parte la procesión de la Soledad. Esta procesión se celebra el Sábado de Pasión, recorriendo las calles más emblemáticas del casco antiguo y monumental de Lorca, destacando su paso por el porche de San Antonio, una de las puertas medievales de acceso a la ciudad.

La hermandad está inseparablemente vinculada con el gremio de la justicia, siendo la única cofradía de estas características que existe en España. Aunque la hermandad preside la procesión del Domingo de Ramos, participa en el resto de procesiones portando el estandarte guion que preside la sala de juntas del colegio de abogados de Lorca.
Cabe destacar el importante patrimonio que la hermandad conserva con bordados de primer nivel de directores artísticos reconocidos en la ciudad de Lorca como Emiliano Rojo Sánchez, Joaquín Ruiz Guzmán (Joakín) o José López Gimeno.

