
Californios
El nombre completo de la cofradía es Pontificia, Real e Ilustre Cofradía de Nuestro Padre Jesús en el Doloroso Paso del Prendimiento y Esperanza de la Salvación de las Almas. Fue fundada el 13 de Junio de 1747 y está erigida canónicamente en la Iglesia de Santa María de Gracia, donde se construyó una capilla en la que se entronizó a su titular, el Santísimo Cristo del Prendimiento, el Domingo de Carnestolendas de 1759. En el año 1750 S.S. el papa Benedicto XIV le otorgó varias indulgencias. En el año 1755 nuestra cofradía se hermanó con la Real Cofradía de Nuestra Señora de la Esperanza de Madrid, haciéndose partícipe de sus beneficios y títulos, añadiendo así a nuestro escudo la linterna sorda -símbolo del Prendimiento-, dos áncoras cruzadas -símbolo de la esperanza- y la corona real.
Los fines de la cofradía en los años fundacionales eran organizar la Procesión de Miércoles Santo; pedir limosna con plato de plata para sostener los gastos de la hermandad; salir en rondas nocturnas todos los miércoles del año cantando el “pecado mortal” con el que advertían del peligro de morir en tal circunstancia y contribuir al arrepentimiento de los pecadores; pagar los gastos de entierro y funerales de los hermanos fallecidos; sostener las misiones que se celebrasen en la ciudad; pagar los gastos de matrimonio de los pobres y de las parejas que viviesen en amancebamiento; y auxiliar a las mujeres que, por falta de recursos económicos, pudiesen caer en pecado.
Durante el tercer cuarto del siglo XVIII la Cofradía California consiguió crear una procesión de Miércoles Santo esplendorosa, en la que junto con los figurantes que participaban (Compañía de Armados y Granaderos de la Hermandad) procesionaban ocho grupos escultóricos e imágenes, obra de los mejores imagineros de la época: Conversión de la Samaritana, Oración en el Huerto, Ósculo, Prendimiento, Santiago, San Pedro, San Juan y Santísima Virgen del Primer Dolor. Posteriormente, ya en el siglo XIX, se incorporó la Santa Cena y, tras el desastre de la Guerra Civil que supuso la destrucción de la mayor parte de nuestro patrimonio, se reconstruyó este y se incorporaron paulatinamente la Flagelación, la Coronación de Espinas, el Juicio de Jesús, la Sentencia, el Arrepentimiento de San Pedro y el Lavatorio de los Pies.
El apelativo de “californios” dado a sus hermanos, según la tradición, procede de unos marinos que arribaron a Cartagena, procedentes del Virreinato de Nueva España, que habían colaborado en las expediciones que en 1768 el virrey D. Carlos Francisco de Croix, marqués de Croix, envió a tierras de California, y que ingresaron en la cofradía, extendiendo su apodo al resto de hermanos de la cofradía. No obstante, otras versiones apuntan a un origen más moderno de dicho nombre, posterior a 1848 en todo caso, año en el que México cedió California a Estados Unidos, descubriéndose sus minas de oro, plata y mercurio, y comparándose popularmente dichas riquezas a las de la Cofradía California, que siempre se había distinguido por su fastuosidad.

